Si de algo sirve la filosofía es para iluminar el presente. Iluminar: esa era la pretensión fundamental de la Ilustración, de la época del Iluminismo. ¿Su objetivo?. Que se hiciera la luz, que adviniera la claridad sobre una época de tutelas, fanatismos e intolerancias. Estos días precisamente conmemoramos los doscientos años de la muerte del ilustrado por excelencia: Immanuel Kant ( 1724 - 1804). Y Kant puede servir para que la labor de aclararnos, de orientarnos, sobre lo que pasa y sobre lo que nos pasa, tenga alguna vigencia.
Una obsesión de la reflexión filosófico-política del filósofo de Könisberg fue la paz. En uno de sus libros más importantes La Metafísica de las costumbres lo dice muy claro: "La razón práctico moral expresa en nosotros su veto irrevocable:no debe haber guerra". Y en el libro, que especialmente dedica al tema, La paz perpetua no deja lugar a dudas: "La razón desde las alturas del máximo poder legislador se pronuncia contra la guerra de modo absoluto e impone un deber estricto:la paz entre los hombres".
Y pese a su fama de filósofo elucubrador y distante, no se pierde en disgresiones: hay que elaborar una constitución para lograr la paz. "La cuestión no es ya la de saber si la paz es algo o es un absurdo, sino que hemos de actuar con vistas a su establecimiento como si fuera algo que a lo mejor no es y elaborar la constitución más idónea para lograrla".Esa es su pretensión. Por eso se pregunta: ¿cómo es posible la paz?.
La propuesta kantiana se resume en cuatro puntos: 1) La Paz es "algo que debe ser instaurado". No es un estado de naturaleza, sino obra civilizatoria, racional y humana; fruto del esfuerzo consciente y trabajado del hombre por lograrla. 2) La paz es posible en un estado civil, es Paz civil. No hay paz sin Derecho y sin Estado. El Derecho como orden general y cierto de convivencia institucionaliza el respeto y el reconocimiento del otro y el Estado civil como orden objetivo de convivencia hace ese Derecho posible. Pero además, la reflexión de Kant no nos encierra en un tipo determinado de Estado, el Estado-nación, nos abre a nuevas formas de civilidad estatal. 3) La Paz Civil debe abrirse a algún tipo de pacto entre los pueblos: Sociedad o Federación de Naciones. Con el Estado-nación no llega la paz. Los Estados se sitúan entre sí en posiciones de confrontación y hace falta una entidad cívico-jurídica superior: la Sociedad o Federación de naciones. Esta entidad propiciaría el "término de toda hostilidad" y una paz duradera fundada en el Derecho de Gentes. 4) El pacto entre los pueblos lleva a un Derecho público de la Humanidad: República Universal y Derecho Cosmopolita. La paz perpetua sólo puede advenir con una "República Universal" fundada en el Derecho Público de la Humanidad( ius cosmopoliticum) que iría más allá de un puro derecho de comercio o de hospitalidad.
Parece increíble, pero no inventamos nada. Todo esta está en Kant, y aunque fue persona tranquila y de orden, ocasiones hubo en que se le calentó la pluma y habló de "poner término a tanto sofisma" y "obligar a los falsos representantes de los poderosos de la tierra a que confiesen que lo que ellos defienden no es el Derecho sino la Fuerza". Porque el camino está claro y es : Paz, Derecho, Estado civil, Sociedad de Naciones (ONU), Federación de Pueblos ( Unión Europea), etc. Y no : guerra, eje del mal, poder hegemónico, Imperio, unilateralismo, choque de civilizaciones, banderas, himnos y nacionalismos patrioteristas. No, definitivamente Bush parece no haber leído a Kant. Y el problema no es sólo suyo sino de la humanidad toda.
José P. Martí García.
( Cuadernos. El periódico Mediterráneo. Domingo 15 de febrero de 2004)
Una obsesión de la reflexión filosófico-política del filósofo de Könisberg fue la paz. En uno de sus libros más importantes La Metafísica de las costumbres lo dice muy claro: "La razón práctico moral expresa en nosotros su veto irrevocable:no debe haber guerra". Y en el libro, que especialmente dedica al tema, La paz perpetua no deja lugar a dudas: "La razón desde las alturas del máximo poder legislador se pronuncia contra la guerra de modo absoluto e impone un deber estricto:la paz entre los hombres".
Y pese a su fama de filósofo elucubrador y distante, no se pierde en disgresiones: hay que elaborar una constitución para lograr la paz. "La cuestión no es ya la de saber si la paz es algo o es un absurdo, sino que hemos de actuar con vistas a su establecimiento como si fuera algo que a lo mejor no es y elaborar la constitución más idónea para lograrla".Esa es su pretensión. Por eso se pregunta: ¿cómo es posible la paz?.
La propuesta kantiana se resume en cuatro puntos: 1) La Paz es "algo que debe ser instaurado". No es un estado de naturaleza, sino obra civilizatoria, racional y humana; fruto del esfuerzo consciente y trabajado del hombre por lograrla. 2) La paz es posible en un estado civil, es Paz civil. No hay paz sin Derecho y sin Estado. El Derecho como orden general y cierto de convivencia institucionaliza el respeto y el reconocimiento del otro y el Estado civil como orden objetivo de convivencia hace ese Derecho posible. Pero además, la reflexión de Kant no nos encierra en un tipo determinado de Estado, el Estado-nación, nos abre a nuevas formas de civilidad estatal. 3) La Paz Civil debe abrirse a algún tipo de pacto entre los pueblos: Sociedad o Federación de Naciones. Con el Estado-nación no llega la paz. Los Estados se sitúan entre sí en posiciones de confrontación y hace falta una entidad cívico-jurídica superior: la Sociedad o Federación de naciones. Esta entidad propiciaría el "término de toda hostilidad" y una paz duradera fundada en el Derecho de Gentes. 4) El pacto entre los pueblos lleva a un Derecho público de la Humanidad: República Universal y Derecho Cosmopolita. La paz perpetua sólo puede advenir con una "República Universal" fundada en el Derecho Público de la Humanidad( ius cosmopoliticum) que iría más allá de un puro derecho de comercio o de hospitalidad.
Parece increíble, pero no inventamos nada. Todo esta está en Kant, y aunque fue persona tranquila y de orden, ocasiones hubo en que se le calentó la pluma y habló de "poner término a tanto sofisma" y "obligar a los falsos representantes de los poderosos de la tierra a que confiesen que lo que ellos defienden no es el Derecho sino la Fuerza". Porque el camino está claro y es : Paz, Derecho, Estado civil, Sociedad de Naciones (ONU), Federación de Pueblos ( Unión Europea), etc. Y no : guerra, eje del mal, poder hegemónico, Imperio, unilateralismo, choque de civilizaciones, banderas, himnos y nacionalismos patrioteristas. No, definitivamente Bush parece no haber leído a Kant. Y el problema no es sólo suyo sino de la humanidad toda.
José P. Martí García.
( Cuadernos. El periódico Mediterráneo. Domingo 15 de febrero de 2004)

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